A continuación
intentaré explicar la historia del sistema de AFP chileno, cómo surge, cómo se
desarrolla, y cómo se difunde alrededor del mundo, con el fin de, a la luz de
esa historia, dar contenido a los conceptos de improvisación y performatividad.
¿Cómo la
creación del mercado de las pensiones en Chile y su posterior difusión, permite
comprender los conceptos de improvisación y performatividad?
La creación de
un mercado
El actor
principal de la reforma radical al sistema de pensiones chileno es José Piñera,
quien forma parte de los denominados Chicago Boys de la dictadura militar en
Chile –a pesar de haberse doctorado en Harvard, y no en Chicago-. Si bien la
privatización de los sistemas de pensiones alrededor del mundo es vista como un
invento de la dictadura en Chile, el cual ha sido copiado por varios países del
mundo, su transnacionalidad no es sólo posterior a la reforma, sino que también
anterior.
De cierta
manera, la reforma se comienza a gestar en el apoyo que entrega la Agencia de
los Estados Unidos para el Desarrollo (USAIDS por sus siglas en inglés) y la
fundación Ford a un grupo de estudiantes chilenos provenientes del departamento
de economía de la Universidad Católica de Chile, para que se formen en
universidades de Estados Unidos, principalmente la universidad de Chicago.
José Piñera no
se formó en la universidad de Chicago, se formó en Harvard, obteniendo un
doctorado en economía en el año 1984. Piñera regresa a trabajar a la
Universidad Católica de Chile, en donde –obviamente de manera informal- se “une”
al equipo de los Chicago Boys.
En medio de la denominada
“reconstrucción” de Chile tras el golpe militar de Augusto Pinochet y las
reformas socialistas de Salvador Allende, la dictadura designó a un grupo de
economistas para diseñar un plan de “reconstrucción” de la economía chilena.
Los encargados de dicha tarea fueron los Chicago Boys, entre los cuales se
encontraba José Piñera.
En 1978 Jose
Piñera es nombrado Ministro del Trabajo y Previsión Social por el gobierno de
Pinochet, lugar desde donde impulsa la gran reforma del sistema de pensiones
chileno: su privatización prácticamente absoluta.
La privatización
al sistema de pensiones chileno se da en un contexto de supuesta crisis del
rudimentario sistema de pensiones de reparto del país. La gran diferencia respecto
a otros sistemas de reparto, es que el nuevo sistema, por primera vez, sujetaba
el monto de la pensión del trabajador a la capacidad de ahorro (obligatorio) del
empleado, el cual es invertido por administradoras de fondos de pensiones
(AFP), para rentabilizar dichos ahorros. Las administradoras cobran una
comisión fija por esa administración de los fondos. El sistema funciona bajo la
lógica de que la competencia por captar clientes mejorará los retornos de los
fondos de pensiones, elevará la calidad de los servicios, y se cobrarán
comisiones más bajas.
Por otra parte, como
plantea José Piñera, el sistema busca fomentar la libertad de las personas en
todo ámbito, no sólo en términos de elegir quién administra los fondos de
pensiones:
“Algunas personas desean trabajar para siempre; otras quieren
dedicarse lo antes posible a su vocación verdadera o a sus pasatiempos. El
sistema de reparto no permite la satisfacción de estas preferencias
individuales, excepto a través de la presión colectiva para obtener, por
ejemplo, una edad de jubilación prematura para grupos de votantes poderosos. En
otras palabras, la realidad tiene que ser mutilada, pagándose así un precio en
términos de felicidad humana.”
Pero no sólo
eso. El sistema de pensiones propuesto por José Piñera no sólo busca entregar
una vida más digna a los adultos mayores, sino que además busca ser un revitalizador
importante de la economía, yendo mucho más allá de las pensiones. El lenguaje
de las pensiones ya no es un lenguaje político y social. El mismo José Piñera
lo transforma en un lenguaje netamente económico:
“En Marzo del 2012, el sistema de AFP administra un fondo de
inversiones de 150.000 millones de dólares. Si se suman las reservas técnicas
de 40.000 millones de dólares que mantienen las compañias de seguros para pagar
las rentas vitlaicias generadas por el sistema, se concluye que el sistema de
AFP ha generado un capital de 190.000 millones de dólares, equivalente a un 80%
del PIB de Chile.
Esta inversión de capital a largo plazo no sólo ha ayudado a
fomentar el crecimiento económico, sino que también ha estimulado el desarrollo
de instituciones y mercados financieros eficientes. La decisión de crear el
sistema de capitalización individual en primer lugar y de privatizar las
grandes empresas públicas después resultó en una "secuencia
virtuosa". Le ofreció a los trabajadores la oportunidad de beneficiarse
del aumento en la productividad de las compañías privatizadas al permitirles,
gracias a una subida en los precios en las acciones, capturar una parte
apreciable de la riqueza creada durante el proceso de privatización.
Uno de los resultados notables del nuevo sistema ha sido el
incremento en la productividad del capital en la economía chilena y, por lo
tanto, la tasa de crecimiento económico. (…)”
La difusión de
un nuevo sistema
José Piñera no
sólo creó el sistema de pensiones de capitalización individual y lo implementó
en Chile, sino que además se encargó personalmente de difundirlo por el mundo.
Si bien al
principio el sistema de pensiones de capitalización individual se vio en
entredicho producto de la crisis económica de 1982, una vez que Chile se
recuperó de la crisis, el sistema empezó a ver sus frutos, por lo que fue visto
con buenos ojos por varios países alrededor del mundo, principalmente en
América Latina, pero también en los países que comenzaban a adoptar principios
neoliberales.
Los reformadores
chilenos fueron centrales en la difusión a través del mundo del nuevo sistema
de pensiones, principalmente por medio de la generación de conocimiento
específico –inexistente antes de la implementación del sistema- sobre el nuevo
sistema de pensiones, impulsado por la dictadura por medio de las universidades
chilenas.
Tal como plantea
Orenstein (2009), el plan del gobierno chileno para difundir sus reformas
neoliberales consistió en apoyar, como se dijo, publicaciones académicas, pero
también conferencias y actividades en centros de pensamiento importantes.
Además, el gobierno de la época apoyó a los economistas que lideraron las
reformas para estas fueran difundidas en organismos internacionales. Además,
las mismas administradoras de fondos se interesaron en difundir el sistema,
organizando conferencias anuales en donde invitaban a economistas de todo el
mundo para discutir reformas a los sistemas de pensiones.
Pero
probablemente el rol más importante ha sido el de José Piñera, quien ha
promovido el sistema conversando con policy-makers
a lo largo de toda América Latina. Además, Piñera fundó su propio think tank ligado al Cato Institute, del
cual forma parte hoy como co-presidente. Piñera ha difundido el sistema de
pensiones entregando charlas frecuentemente en el Banco Mundial y en USAID,
organizando viajes a economistas para que conozcan el caso chileno, y
reuniéndose con líderes de altos niveles de gobierno de distintos países. José
Piñera ha llegado a reunirse directamente con George W. Bush, Vladimir Putin y
Alberto Fujimori, entre otros.
El Banco Mundial
y el Fondo Monetario Internacional han jugado, además, un rol crucial en cuanto
a las reformas en países en desarrollo, presionando a los países a privatizar
sus sistemas de pensiones, cuando hay deudas con estas instituciones, o bien
cuando los países buscan endeudarse con ellas.
Cómo seguir
reconstruyendo la historia
Para poder
seguir reconstruyendo esta historia, considero necesario llegar a entender cómo
llegan las ideas de Piñera desde el gobierno de Chile de la época y el Cato
Institute, a instituciones internacionales que presionan para implementar estas
políticas, para así entender completamente la red que se forma para la difusión
global de esta idea.
Pero también
creo necesario entender cómo un país en particular es capaz de tomar esta idea
e implementarla, teniendo un proceso particular al chileno, y que por tanto,
probablemente resulta con un outcome
que no es idéntico al de Chile.
Para lo primero
ya tengo suficiente información, sin embargo, para lo segundo aún no es
suficiente. Ya que no tengo acceso a archivos de prensa antiguos, buscaré algún
país que haya reformado su sistema de pensiones recientemente (o que lo esté
discutiendo), para así poder acceder a archivos de prensa recientes, que den
cuenta del proceso de discusión y de toma de decisiones en torno a la reforma
del sistema de pensiones.
Referencias
Kritzer, B.,
2005. Individual Accounts in Other Countries.
McKenzie, D.,
Muniesa, F. & Siu, L., 2007. Do Economists Make Markets? On the
Performativity of Economics, Princeton, NJ: Princeton University Press.
Orenstein, M.,
2009. Privatasing pensions, The Transnational Campaign for Social Security
Reform, Princeton, NJ: Princeton University Press.
Orenstein, M.,
2005. The New Pension Reform as Global Policy. Global Social Policy, 5(2),
pp.175–202. Available at:
http://gsp.sagepub.com/cgi/doi/10.1177/1468018105053678 [Accessed September 5,
2014].
Piñera, J.,
1992. El cascabel al gato, Santiago, Chile: Zig-Zag.
Piñera, J.,
1195. Empowering Workers: The Privatization of Social Security in Chile. Cato
Journal, 15(2-3).
Piñera, J.,
2012. Hacia un Chile de trabajadores-propietarios. Available at:
http://www.josepinera.com/josepinera/Jp_ABC_Revolucion_pensiones_es.htm
[Accessed September 4, 2014].